Por Daniel Caram

Coherente pero iluso

Opinión del Director - 29/03/2017

Desde su obvia pretensión como hombre del poder, lo hizo desde la absoluta coherencia.

 

Ahora, pensar que le van a hacer caso, roza lo ilusorio. Y si lo dice solo por mostrar respeto… hay algo de fragilidad incomprensible  a esta altura de su carrera política.

 

En principio, Gustavo Canteros golpeó las estructuras estancas del poder político correntino reclamando instrumentar algún sistema de participación ciudadana para urgir el candidato oficialista. Y ahí está plasmada su obvia y hasta razonable intención.

 

Ahora, pensar que Colombi le hará caso es pensar desde el más irreal razonamiento.

 

¿Se manejó con respeto para no ofender a su jefe hasta hoy (al menos)? Lo hace así siempre. Es su estilo de trabajo, y se pondera.

 

¿Hay un enojo implícito al no tener los canales adecuados para expresar sus pretensiones puertas adentro? También es obvio que hay mucho de esto, a sabiendas que las reuniones de Gobierno sirven para que el mandamás entregue instrucciones y listo.

 

¿Expresa la voluntad de otros? Seguro que sí… la capacidad mediática de Canteros es ostensiblemente mayor a la de algunos que pretenden lo mismo, pero no tienen los canales para hacerlo.

 

¿Esto esconde la real intención de buscar otros rumbos? Para el Vicegobernador es posible la conformación de un tercer frente, y ya tendría –se dice- un aval empresarial importante para probar suerte.

¿Le avalan los números? Seguro que sí. Sabe que es “de lo más potable” dentro de Eco, aun cuando no cumple las premisas básicas que adelantó “el hombre del dedo” desde el principio: no es radical, ni de Cambiemos.

 

Canteros entiende que es su momento. Puso una carta sobre la mesa, pero sabe que del otro lado no se juega… se impone.

 

“La sociedad no quiere candidatos impuestos. Quiere participar. Es lo que me dicen en las recorridas, en los actos, en las visitas que hago. Si hay voluntad política hay tiempo”, expresó, respecto a la situación actual.

 

Pegó el grito… podrán escucharlo, pero no habrá respuestas.