Por Daniel Caram

Todavía se ve una luz

Opinión del Director - 11/06/2017

El golpazo del 4J debería empezar a ser digerido por la oposición en Corrientes, y más aún por el derrotado PJ que vuelve a experimentar un cimbronazo que aún no parece tener responsables.

 

Y si bien el dolor y la tristeza por la derrota son una realidad incontrastable, será otro el desafío por asumir: el volver a seducir a un electorado que sigue pensando en algo distinto para Corrientes, pero que vuelve a plantearse históricas preguntas.

 

Puede que la explicación sea distinta para la militancia, que además espera otra cosa.

 

¿Será el tiempo de premiar a quienes desde hace décadas vienen caminando la calle y esperan ser reconocidos, o se repetirán nombres inoxidables que son sinónimo de derrotas?

 

Puesto el nombre de Camau Espínola como candidato, el peronismo correntino –desde su dirigencia- deberá aprender de los errores que llevaron al golpazo de una semana atrás, planteándose nuevas y razonables inquietudes, como la primordial de saber entender el mensaje de las urnas.

 

Porque está claro que no todo pasa por una buena gestión.

 

Planteado el nombre de arriba, entonces, hacia abajo deberán surgir otros que garanticen participación, pero sobre todo capacidad de conducción a esa tropa que hoy está herida, y que necesita de hechos concretos para actualizar sus ganas de plantear nuevas batallas electorales.

 

Lo contrario será el sucumbir. Si se piensa –como hasta ahora- que no se puede hacer nada contra la maquinaria económica del poder de turno, se deberá entonces deponer las armas y entregar otra elección.

 

Y si el control voto por voto queda supeditado a la frágil voluntad de los fiscales partidarios, se repetirá la historia de las trampas nunca comprobadas.

 

Se viven tiempos complejos, porque el año electoral planteó, para el peronismo correntino, un primer golpe de nocaut del que costará recuperarse.

 

Deberán aparecer mentes brillantes que levanten la tropa. A todos, porque o sino… se repetirá el fracaso.