Aunque Cambiemos destruyó más de 200 mil empleo formales, Sica dice que deja bases sólidas y pide una reforma laboral

Política - 03/12/2019

A pesar de que en la gestión Cambiemos se destruyeron más de 200 mil empleos formales del sector privado, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, aseguró hoy que se generaron condiciones macroecómicas con "bases sólidas" para avanzar en un crecimiento sustentable a través de una "inserción inteligente en el mundo".

 

Pidió una reforma laboral y revisar los convenios cada 4 años.

 


"Fue un año y medio en el que, a pesar de la crisis, trabajamos en la coyuntura sin abandonar temas estructurales. La incorporación en septiembre de Trabajo a Producción potenció nuestra tarea ministerial, pudimos trabajar mejor con los sectores productivos", señaló Dante Sica en un encuentro con la prensa que giró en torno a conclusiones de su gestión.

 

El ministro de excusó de opinar sobre eventuales medidas que impulsaría el gobierno entrante aunque dejó en claro que en su cartera no se trabajó con una "mirada cortoplacista" y en todo momento se pensó en reducir el impacto de la crisis sobre los trabajadores.

 

El jefe de la cartera de Producción admitió las dificultades que produjeron "las altas tasas de interés a partir del primer trimestre de 2018", que a su juicio "fueron necesarias como respuesta "al cambio sustancial en las condiciones internacionales y a la mayor vulnerabilidad financiera".

 

"La Argentina necesita avanzar en reformas para poder crecer", enfatizó el ministro, quien aseguró que "los mismos empresarios nos han planteado los mismos problemas de 20 años atrás".

 

Las declaraciones de Sica llegan horas después de que se conociera que en la gestión Cambiemos en el sector privado se destruyeron 204 mil puestos de trabajo registrados. Si la estimación se ponderara en función del crecimiento vegetativo de la población la caída equivaldría a 230 mil empleos. Y esa cifras son hasta septiembre, por lo que la "herencia del macrismo" podría ser todavía peor.

 

Sin embargo el ministro aventuró soluciones: "Es indispensable que las mesas sectoriales construyan confianza ya que el 50% del nuevo empleo lo generan las empresas que entran al mercado. En este contexto llegamos a la realidad de contar con 6 millones de trabajadores formales y 4,5 millones de informales", explicó el funcionario.

 

En cuanto a su relación con empresarios y sindicalistas, subrayó que "las estructuras gremiales son más fuertes que las empresariales", a la vez que destacó la necesidad de flexibilizar los convenios colectivos de trabajo, que en muchos casos no tienen un correlato con los tiempos que corren.

 

"Los convenios se deberían revisar cada 4 años, por decir un número, no pueden ser eternos. Desde nuestra función hemos creado la comisión del diálogo tripartito (Estado, empresarios y sindicatos), que en términos técnicos avanzó en buenas discusiones", afirmó.