Corrientes: El ingreso de menores a la UP1 se restringió por la denuncia de un abuso

Locales - 09/02/2020

Lo ordenó la jueza de ejecución de pena, María Zacarías. La denunciante es la madre de una niña, quien reve­ló que su padre la manoseaba.

 


l Juzgado de Ejecución de la Condena de la Provin­cia de Corrientes ordenó la restricción del ingreso de menores a los pabellones y celdas de la Unidad Penal Nº 1, ubicada en avenida 3 de Abril 54 de la Capital. La medida fue dispuesta a so­licitud de la fiscalía y está motivada por una reciente denuncia de abuso sexual simple en perjuicio de la hija de uno de los internos, in­formaron fuentes judiciales y penitenciarias.

 


Voceros del Poder Judicial reportaron ayer que la titu­lar de dicho estamento, doc­tora María Teresa Zacarías, hizo saber al jefe del Servi­cio Penitenciario y al Minis­terio de Seguridad que “de­ben adoptar medidas para evitar el ingreso de menores que concurran a visitar a fa­miliares presos en sectores destinados a alojamiento y/o descanso nocturno y baños, más allá de la au­torización que puedan dar sus padres”. “Esta medida se adopta a raíz de situaciones de abuso denunciadas como ocurridas en la Unidad Pe­nal Nº 1, durante las visitas, en el pabellón”, detallaron.

 

Otras fuentes precisaron que la resolución fue dicta­da luego de que a mediados de diciembre se radicara una denuncia por abuso sexual simple en la modalidad de delito continuado. Fuentes consultadas explicaron que la acusación formal fue ra­dicada por una mujer, quien tiene a su concubino preso en dicha cárcel y con quien tuvieron una hija, en la ac­tualidad preadolescente, de menos de 13 años. Siempre en base a los informantes, la menor le manifestó a su progenitora que durante las visitas y desde que ella tenía alrededor de 6 años su padre abusaba de ella mediante tocamientos en la zona genital.

 

A raíz de la denuncia, el interno -que cumple una condena a prisión perpetua por homicidio agravado- fue retirado del pabellón y trasladado a otra Unidad para poner a resguardo su integridad fí­sica, ya que al tomar cono­cimiento del hecho el resto de la población se mostró hostil a su presencia.

 


PROMISCUIDAD Y PRECARIEDAD

Informantes penitencia­rios contaron a NORTE de Corrientes que la infraes­tructura edilicia de la cárcel de condenados (cuyo edifi­cio data de 1888) propicia la promiscuidad. “No hay un lugar para visitas familiares, no hay patio con sombra y entonces los encuentros se dan en el pabellón y en las celdas. Por ejemplo, los internos se turnan con las visitas íntimas; si hay cua­tro y hasta seis internos por celdas llegan a estar dos al mismo tiempo y los otros esperan afuera para su tur­no”, aseguraron.

 

Además, afirmaron que el personal penitenciario “no entra en los pabellones, se limita a hacer la requisa y luego la visita, y la pobla­ción se queda a solas, y esto genera situaciones de pro­miscuidad, como la ocurri­da”.

 

Por su parte, los voceros judiciales manifestaron que “tanto la fiscal (de Ejecución de la pena, Patricia) Armen­día como la jueza Zacarías advierten que las condicio­nes de visitas ponen en ries­go el interés superior de los niños que acuden a visitar a sus familiares en la Unidad Penal de condenados”.