Entre Ríos

Denegaron la prisión domiciliaria a un narcotraficante correntino

Info General - 01/04/2020

Sergio David Molina fue el contacto más alto al que pudo llegar la investigación que desbarató una organización narco que distribuía drogas en distintos lugares de Entre Ríos. El correntino conseguía la marihuana de a cientos de kilos, que era buscada y trasladada a Paraná, donde luego se fraccionaba y repartía en distintas ciudades y vendedores. Hace poco más de un año lo condenaron a siete años y medio de prisión, y ahora pidió alojarse en su casa, con prisión domiciliaria, pero el Tribunal Oral Federal de Paraná se lo rechazó.


El abogado defensor de Molina, Justo Pio Sierra, solicitó el beneficio de la excarcelación y subsidiariamente la prisión domiciliaria a favor del correntino. Resulta que Molina está condenado, pero como se presentó un recurso de Casación la sentencia aún no está firme. Por esto, es que el hombre está en la Unidad Penal N° 1 de Paraná con preventiva y no cumpliendo la condena.


El defensor pidió que le otorguen el beneficio de la domiciliaria en la vivienda de su familia en la ciudad de Curuzú Cuatiá, y aportó el nombre de una familiar que actuaría como garante de que el hombre no se escape.


El fiscal general José Ignacio Candioti consideró que no corresponde hacer lugar a ninguno de los pedidos formulados por Molina, por varias razones. Entre ellas, que el hombre no fue localizado en su vivienda el día del allanamiento, el día que se desbarató la organización narco liderada por los paranaenses Horacio Viggiano y Hugo Ceola, cuando también se interceptó el camión con más de 250 kilos de marihuana en Feliciano. De hecho, Molina estuvo prófugo varias semanas, hasta que lo detuvieron. Al momento de resolver, las vocales del Tribunal, Noemí Berros y Lilia Carnero, plantearon que la resolución de la prisión preventiva está fundada en las pruebas que se observaron en el juicio oral y público, “lo que autoriza a sostener una mayor certeza de la intervención del imputado en un hecho”. Se lo declaró “coautor responsables del delito de comercialización de estupefacientes agravado por la ejecución organizada de tres o más personas”, por el cual le impusieron siete años y seis meses de cárcel.


Entendieron que con semejante condena, Molina tiene “disminuidas las chances de lograr una solución favorable a sus intereses” por lo cual “objetivamente incrementa el riesgo” de que intente evitar su cumplimiento y darse a la fuga.